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sábado, 12 de enero de 2013

Echoes de Chi Chi LaRue, mi primera peli porno gay, primera orgía, primeros lefazos


 Entré con nervios al bar videoclub del barrio por la mañana, crucé por la parte de la barra del bar intentando pasar desapercibido y me dirigí a la zona de videoclub, a la parte del fondo a la derecha, donde estaba la sección de adultos con montones de carátulas de pelis porno, casi por completo hetero. Había allí un chaval mirándose unas cuantas contraportadas y yo me puse a hacer lo mismo, disimulando, mientras la temperatura iba subiendo cada vez que veía esos pedazo de rabos en las imágenes entre tetas o montones de ellos alrededor de una piva pringándola de leche.




"Qué, venimos a lo mismo eh tio". Siempre recordaré esa frase que me dijo aquel chaval que tendría pues un año o dos más que yo. Cuando se largó con su peli elegida, por dentro pensé "no tienes ni idea chavalote", así que cuando me quedé ya solo en el pasillo busqué alguna peli porno gay. Hacía pocos días me hice el carné de socio y aquel día que no tenía clases y estaba solo en casa pensé que sería buena idea coger mi primera porno entre tios para ver cómo era. Hasta ese momento sólo había podido ver pelis hetero y me recreaba bien a gusto con las pollas que veía, pero necesitaba ver algo más.



Tuve suerte y además supe elegir bien, en cuanto la vi no me hizo falta pensarlo más, contraportada con mamadas, folladas, montones de tios en un gimnasio, aunque quedaba el mayor suplicio de todos, entregarle la caja vacía al tio de la parte del videoclub, el mismo que atendía en el bar, con lo que rápidamente sabría que era gay. Muy profesional, no puso caras ni nada extraño y me dio la peli, se la pagué y salí de allí que los segundos hasta casa se me hicieron eternos. Metí la cinta en el video y me dispuse a ver aquello que nunca había visto y que tantas ganas tenía. El resultado de aquello fueron decenas de pajotes, más pelis futuras y mi pasión por el sexo con otros tios y el porno gay.






La peli que inició todo esto se llama "Echoes", de Chi Chi LaRue. La primera vuelta que le di no me fijé mucho en la historia, la pasé enseguida, una historia de un amor perdido que deriva en la falta de afecto y la necesidad de buscar sexo con muchos chavales a la vez cuando no encuentras lo que necesitas, alguien que te llene bien.

Allí estaba yo en el sofá con los pantalones a la altura de los tobillos y a punto de bajarme los calzoncillos cuando comenzó la primera escena entre el pollón Tony Donovan y uno de los tios más guapos que había visto hasta el momento, Nick Yeager, morenito, barbita de tres días y un cuerpo genial. Los dos en la cama con unos calzoncillos ajustados y blancos. De repente comienzan a besarse, a acariciarse los paquetes y me doy cuenta de que estoy viendo mi primera escena completamente gay. La sensación que sentí cuando Nick sacó la polla de Tony, enorme, gigantesca y comenzó a chuparla y comérsela, me puso el rabo tan duro que comencé a pajearme de inmediato.




Aquello era como un sueño para mí. Después intrcambiaron papeles y Tony devoró la polla de su compañero de cama, pero bien devorada, metiéndosela entera hasta los huevos varias veces hasta llorar y con alguna que otra arcada hasta la garganta. El momento en que Nick en calzoncillos y encima de Tony, restriega su culo contra la enorme polla, me puso a puntito de reventar, pero donde realmente reventé de gustazo la primera vez fue en la parte en que Tony está tumbado en la cama y Nick toma el control metiéndose y sacándose esa enorme polla del culo. La imagen aquella de un rabo gigante perforando el culo de un tio buenísimo, mientras su propia polla se bamboleaba y golpeaba su torso entre salto y salto me provocó una buena corrida.




Y no había visto ni siquiera una pequeña parte. Me la grabé enterita porque no estaba protegida y me la pasé a una cinta virgen y por ahí anda por casa, que ahora hay la suerte de poder tenerla en un archivo en el ordenador.

Lo que me faltaba por ver me haría correrme decenas de veces más. De la siguiente escena me quedé prendado de Nino Bacci, un tiarrón italiano con ojos claros, guapísimo, cuerpazo y pollón. La forma de mirar mientras se come el culo de su compañero (que me gustaba menos y no recuerdo su nombre), sus besos morreando bien, cómo le comen la polla bien gorda... me corrí varias veces en la parte en que Nino se hace unas flexiones mientras le encaja el rabo en toda la boca a su compañero que está tumbado. Siempre me ha gustado después ese ángulo, pero aquí lo vi por primera vez, eso de ver a un tio con un buen culo follarse la boca de otro, ver cómo el rabo entra y se folla la boca mientras los huevazos golean la barbilla. Esto lo sabe hacer muy bien Lucio Saints. Igual que la parte de follada de espaldas contra la cama boca abajo, ver un buen culo penetrar otro culazo.




 De esta escena también me corrí varias veces con la corrida final, los dos amiguetes lado a lado y mano a mano pajeándose hasta correrse. Aquí me gustaba sincronizarme mientras Nino se echaba buenos lefazos encima.
Las dos siguientes escenas eran pura delicia, dos orgías tremendas. No voy a entrar mucho en detalles sobre la que tiene lugar en los baños, de la que me encanta la comida de pollas y la follada en el banco del vestuario, porque la del gimnasio aún hoy es una de mis preferidas.

Aquí el protagonista se imagina una orgía bestial que comienza con un par de tios en las máquinas de pectorales, de pie, y de rodillas delante de ellos otros dos tiarrones, uno de ellos Spike, que lo descubrí por primera vez. Los dos chavales más jovencitos, uno de ellos el guapísimo Nick Young, con camisetas sin mangas y ajustadas reciben dos buenas mamadas. La cámara sabe jugar bien con el plano cenital regalando unas vistas para recordar. Dos grandes pollas para dos buenas bocas que se lo saben trabajar bien y además con intercambio de papeles, donde los dos chavales se hacen una buena sesión de mamadas también. Con esta escena, viendo esos buenos rabos en las bocas, también reconozco que me he corrido muchas veces.






Por otra parte del gimnasio se encuentran otros tres tios, uno en el banco de pesas comiéndose el rabo del compañero que le aguanta la barra mientras a su vez es mamado por otro. La escena no dura mucho, pero sí lo suficiente para decir que es una de las mejores del porno gay.

Durante un momento de la escena, sólo de sexo oral, Spike se queda sentado en el banco mientras todos los demás tios van haciéndo un círculo cerrado alrededor de él. Es algo que me ha encantado siempre, un chaval disfrutando de un círculo de rabos enormes, todos cerquita, golpeándole, todas a punto de reventar de leche, para volverse loco de placer metiéndose una y otra y otra en la boca, comiendo huevos, pajeando rabos y más rabos hasta estar cubierto de lefa por todas partes. Es un gustazo ver la boca de Spike, que se las traga todas hasta el fondo, hasta los huevos, la cámara desde abajo, viendo la cara de gusto del poseedor del miembro al que le come el rabo, la longitud de su polla entrando y saliendo centímetro a centímetro por esa boca tragona, las pollas a su alrededor ensalivadas, moviéndose esperando su turno.

En la imaginación del prota es su novio el que recibe los lefazos, uno tras otro. Y es aquí donde descubrí por primera vez el don de Spike, el lefador disparador nato, lo que llamamos sperm shooter, que de repente a buena distancia lanza trallazos de semen que bañan todo.


Tras la escena en el baño, por primera vez un trío, de nuevo con Nick Yeager, Jeremy Tucker y otro actor que vería muchas veces más, Dean Phoenix. De esta, aparte de encantarme las mamadas, lo que me gustó mucho fue otra de esas folladas boca abajo, con el culazo de Nick recibiendo los duros pollazos mientras se ve su propia polla bien dura.

La escena final muy buena aunque normalita comparada con el resto y también sensacional la anterior, con mamada y paja a un tio que está con una venda puesta en los ojos creyendo que una tia se la está mamando, en la que por primera vez vi una corrida en toda la cara, bueno, en parte de ella.



Esta peli fue para mí algo grande, la primera que vi con sexo cien por cien gay. Nunca antes había visto una mamada de un tio a otro, ni tantas pollas enormes (bueno alguna vez me había fijado en las de mis compañeros en la piscina en los vestuarios), ni cómo follaban dos tios, sólo lo había imaginado. Por eso y porque me gustó tanto, mis visitas al videoclub se incrementaron y me hice una pequeña colección, en la que no dudaba escoger a Spike, a Nick Yeager o Nick Young.

De entre la colección alguna malilla de origen alemán con chavales muy delgados y poco guapos y pollas minúsculas que enseguida borré sustituyendo por otros aciertos como las pelis brasileñas con  tios todo lo contrario, bien guapos. Ahí anda la colección que tuve que esconder entre otras cintas y sufriendo con la limpieza cada temporada con miedo a que alguien la descubriese.

Os dejo con mis escenas deseo, algunos de ellos cumplidos por suerte :)

sábado, 29 de diciembre de 2012

Los Kinky Angels le meten lefazos a Max Ryder, comidas de pollones y disparos de semen a punta pala


 Cada aparición de los Kinky Angels es como una celebración, y nada mejor que estas fiestas para disfrutarles. Cada vez que tenemos en la pantalla a Jack Harrer, Kevin Warhol, Adam Archuleta y
Andre Boleyn, eso significa que no pararemos de ver pollones bien mamados hasta la garganta y con muchas ganas, chavalotes con cuerpazos y caritas guapas, unas buenas comidas de culitos y unos buenos huevazos y sobre todo leche, leche y más leche, lefazos por todas partes.




Si hace poco se comían la polla gigantesca de uno de los veteranos de Bel Ami en el Vaticano, ahora es el turno de recibir en la estación de tren a un chaval que no sabe lo que le espera con estos tios (o sí), nada menos que a una de las recientes estrellas de Cocky Boys, Max Ryder. No es mala elección para hacer este crossover entre estudios de porno gay, aunque yo me hubiera decantado por una buena sesión con Bravo Delta. Anda que no molaría verle comiéndose pollones mientras los Kinky Angels disfrutan de ese rabazo capaz de asesinar un puto fleshjack hasta el fondo, y acabar viéndole totalmente lleno de lefa por todas partes.

Pero lo que tenemos no está ni tan mal. Las imágenes se corresponden con la primera parte, sólo mamadas y lefazos, pero esto viene de antes y sigue después, de hecho todo empieza con Jack Harrer en la ducha y una buena sesión de mamada que le pegan entre Max Ryder y Kevin Warhol, los dos mano a mano, boca a boca, poniendo cada vez más dura la polla de Jack, comiéndole bien los huevazos, chupando cada centímetro de esa tranca impresionante que se gasta entre las piernas, trabajándole bien la polla, los huevos y el culito hasta que entre los dos consiguen hacer que se corra y les pringue a la vez las caritas con toda leche, con besitos de lefa incluídos.



La pollaza de Jack Harrer en la boca de Max Ryder queda de lujo




Kevin Warhol y Andre Boleyn se lo montan un rato por su cuenta mamando polla


La verdadera fiesta comienza con el recibimiento en la estación de tren, los cuatro amiguetes reciben a Max Ryder, le saludan y parecen muy contentos. Pero estos cuatro cabronazos se rien porque no dejan de pensar en que ya tienen a su nuevo juguete al que sacarle hasta la última gota. Tener a cuatro tíos a la vez comiéndote la boca, mamándote el rabo, chupándite todo el cuerpo, dándote de comer sus pollas y turnándose entre todos para que no quede ni un solo rincón por disfrutar del cuerpo, es la hostia.

Después de sacar ropa de su maleta ya en la habitación del hotel y jugar con ella, empiezan a besarse entre ellos y quitarse la ropa. Lo que más mola de los Kinky Angels es que son muy salvajes para todo y eso hace que se disfrute más. También sus cuerpazos, no son muy musculosos ni nada de eso, son chavalotes normales, delgaditos, de estatura incluso más baja que la media de tios, pero precisamente por eso destacan mucho más sus pollones, sobre todo el que más me gusta el de Jack Harrer.

Una de las partes de la escena que más me mola es ver en vista cenital cuando Max Ryder se come ese enorme rabo, ajustándose a su boca pero sin poder metérsela del todo por su tamaño, agarrándola y dándole unos buenos empujes con la mano, pajeándola, con la lengüita jugueteando con el gordo capullo por el que saldrá la leche, pegándosela al cuerpo con una mano, joder, buenísimo cuando hace esto, donde se puede ver el tamaño impresionante de la polla, mientras le hace un buen batido de huevos con la boca.




 Qué gusto que da mamar una polla así



Durante un buen rato se nota que la escena ya va casi por libre, y ahí cada uno se come el rabo que quiere. Kevin Warhol y Andre Boleyn se ponen a un lado de la cama y disfrutan de un pedazo de 69, metiéndose sus pollas hasta el fondo de la garganta, ensalivándolas bien y dando gustazo a la punta del capullo con rápidos movimientos de lengua, los dos loquitos mientras de fondo se ve cómo Jack Harrer disfruta con la polla de Max Ryder en la boca mientras Max lo hace de la de Adam Archuleta, el que parece más jovencito pero que también se gasta unas buenas medidas.

Ver tanta polla me pone malito, lo de Max Ryder con la cabeza apoyada en el reposacamas y sosteniendo a la vez dos pollas y comiéndoseñas por turnos mientras les mira de vez en cuando con esos ojazos azules es tremendo.

Si por algo me encanta Bel Ami es por los lefazos de los finales de las escenas, me encanta ver escupir leche de buenas pollas, ver cómo cae por todas partes y sobre todo en el pelo y en la cara es algo que me pone a punto de caramelo. Y en esta escena el final es de traca.






Corridón de Andre, lefando a todos

Max Ryder en el medio, Jack Harrer y Kevin Warhol de pie con las pollas cerquita de su boca, Adam Archuleta y Andre Boleyn tumbados con la cara cerca de la polla de Max, pedazo imagen con todos pajeándose las pollas a punto de echar leche. El primero en correrse por todo el cuerpo es Max Ryder, Kevin es el siguiente, disparando unos buenos tiros que caen por el cuerpo y la cara de Max. 

Lo de Jack Harrer es impresionante, guapo, cuerpazo, pollón, lanzando el semen como nunca, espesito, a chorrazo limpio, meneándose la polla de lado a lado mientras escupe lefa, lo que hace que todos reciban y disfruten cada uno de su ración de leche por el cuerpo, las caras y el pelo.





 Leche para todos, de parte del pollón de Jack Harrer, espesita


 Adam hace un buen disparo de lefa


Pelo, cuerpo, caras, los tres que están en la cama acaban llenos de leche por todas partes

El siguiente es Andre Boleyn, que tumbado y de lado dispara lefazos que cruzan el cuerpo de Max y le llegan directamente a la cara y el pelo de su compañero Adam que está al otro lado y tiene que cerrar los ojos para que no le caiga dentro, pero es que el cabronazo no para de lefaz, así se tira un buen rato soltando escupitajos por la polla que también van a la cara de Max y que le dejan el cuerpo bien blanquito.

Por último Adam Archuleta también de lado, se suelta unos buenos lefazos que dejan la pierna de Max y su torso con leche espesita. Así todos lefaditos, con las pollas, las caras y el pelo pringando de semen, se echan unas risas mientras disfrutan de lo que han hecho y se van a la ducha a seguir jugando, limpiándose los culitos y los rabos unos a otros.


Y todavía les queda mucho por disfrutar, esto sólo ha sido el comienzo, ahora falta follar hasta reventar.

► Bel Ami: Kinky Angels y Max Ryder

Joder lo que me gustan las buenas mamadas y los lefazos, es impresionante. Aquí os dejo con la mamada a Jack Harrer, de diez.




Kevin ya mira ansioso la polla de Jack, le encantan los buenos rabos




 A compartir amigo




Toma leche, cabrón